


Un préstamo al consumidor es un préstamo bancario concedido por una institución financiera que permite a una persona o profesional adquirir cualquier tipo de bien o servicio, excepto proyectos inmobiliarios. Los préstamos al consumo oscilan entre 200 y 75.000 € y el plazo de devolución va de 3 meses a 12 años.
El crédito al consumo se utiliza para financiar todo tipo de proyectos emprendidos por prestatarios que no tienen suficientes ahorros o quieren conservarlos, tales como:
Trabajo;
Vehículos (coches, motocicletas, autocaravanas, etc.);
Bodas;
viaje;
compras de electrodomésticos y bienes de capital;
muebles ;
educación de niños;
en movimiento ;
costes sanitarios; formación profesional;
necesidades de liquidez (contingencias financieras, deudas, honorarios legales, ventas, etc.), etc.