


El plazo del préstamo varía: desde muy corto (desde unos pocos meses hasta un año en el caso de líneas de crédito o descubiertos) hasta a largo plazo (hasta veinticinco años en el caso de préstamos inmobiliarios).
La financiación de inversiones empresariales se ofrece a medio y largo plazo. Las instituciones relevantes incluyen bancos, entidades financieras especializadas y compañías de leasing.
Los préstamos a medio plazo, con una duración de dos a siete años, se utilizan para financiar inversiones continuas como maquinaria, equipos de transporte y equipos informáticos. La empresa presenta al banco la cantidad total necesaria para financiar estas inversiones.